2008. Sobrevivir a la crisis

A partir de 2008, los recortes presupuestarios de las entidades patrocinadoras provocaron que las obras disminuyeran en tamaño y superficie. Los artistas dieron un carácter cada vez más intimista a sus propuestas.

La primera semana de agosto, Raquel Monje (Madrid) construyó El Nido, una instalación que ha perdurado un par de años y ha acogido en su interior a numerosos visitantes.

Marta Martínez (Logroño) y Darío Verástegui (México) crearon El Hombre.

Michel Herrería (Burdeos, Francia), con su obra Pedazos de luz, pretendió acercarse al espíritu de “Cándido”, que cultiva su propio jardín. La propuesta invitaba a jugar con la percepción y la sensibilidad de cada uno en su mirada sobre Santa Lucía como tierra campesina y como patrona de la vista y la luz. Construyó un pequeño tendedero de hojas de papel emulsionadas con tinta fluorescente y troqueladas con forma de brazo de labrador que caía y se movía al albur del viento. Estas hojas de papel, tras haber “atrapado” la luz de Santa Lucía, fueron expuestas en un cuarto oscuro habilitado en un cobertizo del pueblo.

Catálogo editado: